La Flor (o Rosa) de Jericó es un poderoso símbolo espiritual de resurrección, renovación y protección. Su increíble capacidad para sobrevivir a la sequía extrema y "revivir" al contacto con el agua la convierte en un amuleto para purificar espacios, atraer la prosperidad y superar la adversidad.
- Representa la fortaleza para superar crisis. Su capacidad de florecer tras parecer muerta es una metáfora de los nuevos comienzos.
- Es ampliamente utilizada en rituales de magia blanca para absorber las energías negativas del hogar o negocio y transformarlas en vibraciones positivas.
- Tenerla en casa atrae la paz, la buena fortuna y la prosperidad económica.

